CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA MÍSTICA DE ÁVILA

Cliente: C.I Mística. Ayuntamiento de Ávila, Junta de Castilla y León, Secretaría de Estado de Turismo.

Fecha: 2004

La ciudad de Ávila, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, posee una oferta patrimonial basada en su emblemática muralla y las importantes iglesias románicas que salpican el recinto intra y extra muros. Además internacionalmente es conocida como el lugar de nacimiento de la mística católica Teresa de Jesús.

En el contexto del Plan de Excelencia Turística, el Ayuntamiento decidió crear un espacio interpretativo dedicado a la mística, con el objeto de actualizar su significado al mundo contemporáneo y abrirlo a diferentes tradiciones y culturas místicas. El propósito era crear un producto turístico-cultural diferenciado único en Europa y vinculado a uno de los principales elementos identitarios de la ciudad.

Un producto emblemático para la ciudad.

Este centro viene a complementar la oferta tradicional vinculada a Teresa de Ávila y la oferta desarrollada por el Centro Internacional de Estudios Místicos, el proyecto incluye:

– Diseño Museográfico.
– Contenidos.
– Dirección y producción de obra artística y expositiva con diversos colaboradores.
– Plan de gestión.

El Centro del Misticismo en Ávila es una propuesta singular y arriesgada. Su objetivo es mostrar a un tiempo la complejidad del misticismo y, paradójicamente, su profunda sencillez. El centro se ofrece como un compendio de la mística universal y como una obra de arte de rasgos místicos.

Obra única por su diseño, contenidos y creatividad.
En sus espacios sucesivos se produce el encuentro y potenciación mutua de diversas disciplinas artísticas y técnicas: arquitectura, escenografía, pintura, arte objetual, escultura, vídeos, textos, selección de materiales, proyecciones, iluminación, música… todo contribuye a la creación de una obra única, indivisible y tridimensional.

El visitante a la búsqueda de su propio interior.
Cada parte tiene su contemplación y lectura propias, al tiempo que su sentido último se muestra en la medida que se inserta el conjunto. Este sentido último no puede cumplirse sin la presencia del visitante que se desplaza por el interior de la obra, que debería entrar al centro como quien entra en su propia alma: buscando algo y buscándose a sí mismo.

Contenedor, contenido y visitante como una creación conjunta.
En este espacio, centro y visitante confluyen en un mismo paisaje interior que no es sino un territorio por explorar, una búsqueda y un encuentro, y en última instancia una creación propia.

GALERÍA DE IMÁGENES DEL PROYECTO